En el 2006, decidí iniciar la organización de cooperativas en el distrito de riego #25, en los municipios de Valle Hermoso, Matamoros, Río Bravo, San Fernando, Méndez y Burgos. Aprovechando para iniciar, el financiamiento que FONAES dispone para proyectos productivos de empresas sociales constituidas legalmente.
Determiné que para que el proyecto general fuera autosustentable, iniciaríamos organizando cooperativas de medianos productores, cobrándoles por nuestros servicios y con estos recursos financiar la organización, constitución e integración de unidades productivas de pequeños productores, de la misma figura jurídica.
Además de su organización y constitución, diseñamos y formulamos proyectos productivos, principalmente de explotación ovina y caprina, como complemento a su actividad agrícola básica, lo que permitiría el aprovechamiento integral de sus recursos además de agregar valor a su producción de granos, transformándola en carne. Este agregado multiplicaría sus ingresos en un 200%. Por otro lado, como unidades productivas organizadas y constituidas legalmente tienen acceso a los esquemas de financiamiento que ha establecido el gobierno federal, que privilegia el otorgamiento de crédito a unidades con estas características.
En esta área agrícola, los pequeños productores enfrentan condiciones de:
· escasez de agua,
· baja productividad,
· nula capacidad de capitalización,
· ni acceso a financiamiento ni a tecnología,
no tienen otras alternativas que rentar o vender sus tierras, lo que en consecuencia a traído:
· una gradual concentración de la tenencia de la tierra,
· desempleo y
· migración.
Estos son efectos que a simple vista se notan, existen otros que arroja el análisis y no son menos importantes:
· falta de oportunidades,
· desaparición de la cultura rural,
· frustración,
· descomposición social,
· alcoholismo,
· prostitución,
· delincuencia y criminalidad.
La cooperativa es la figura jurídica más democrática e integrar a la familia, bajo este esquema productivo, impulsa la cohesión del núcleo social en un sentido de corresponsabilidad, protegiendo la unidad e identidad familiar. Además, estas actividades pecuarias refuerzan la estadía de los individuos en su tierra al tener actividades permanentes todo el año lo que no sucede en un régimen de un ciclo anual, como el que existe actualmente, en que solo se trabaja la tierra (seis meses) en temprano.
Los programas de reconversión productiva que en varias ocasiones han lanzado los gobiernos estatal y federal no han funcionado por las siguientes razones:
· no son iniciativas de los productores,
· los pequeños productores no se benefician por ignorancia o porque solo se favorece a amigos o partidarios del titular en turno
· y porque no cuestan nada al productor.
Por estas razones impulsamos la organización de cooperativas, estas acciones son parte de la solución a estos problemas productivos, sociales y económicos de la región. Así el 15 de diciembre del 2006 presentamos seis solicitudes y sus proyectos de explotación de ovinos y caprinos, en la Delegación Tamaulipas de FONAES. Las sociedades cooperativas solicitantes fueron:
v Trepol, SC de RL de CV
v Las Nuevas Ballitas, SC de RL de CV
v Agropecuaria Rancho Los Indios, SC de RL de CV
v Agropecuaria Los Esteros, SC de RL de CV
v Agropecuaria Las Nueces, SC de RL de CV
v Rancho los Tijerina, SC de RL de CV
A la fecha aún no han sido recibidos las observaciones FONAES y que de acuerdo al procedimiento establecido en las reglas de operación deben ser entregadas a los solicitantes en un plazo máximo de 65 días, a partir de la recepción de la solicitud. La delegación adujo en agosto de este año que solo dos técnicos tiene para evaluarlos.
Sin embargo, la actual coordinación general del FONAES a cargo del C. Ángel Sierra Ramírez ha determinado arbitrariamente que nuestros proyectos no serán apoyados por no ser población objetivo. En reunión con el coordinador manifestó que la población objetivo del fondo es la que se encuentra en extrema pobreza. Pero FONAES en sus reglas de operación publicadas en el Diario Oficial del 28 de diciembre del 2004 y aún vigentes en el 2007, en la página 5, numeral 4.2, como población objetivo del fondo establecen:
Es la población rural, campesinos e indígenas y grupos de áreas urbanas del Sector Social, que a través de un proyecto productivo, demuestren su capacidad organizativa, productiva y empresarial; y que tengan escasez de recursos para implementar sus proyectos.
Sin que en este texto se establezca la extrema pobreza como condición de elegibilidad. Por otro lado, no pueden aducirse condiciones no establecidas en la reglas vigentes por lo que el Coordinador General del FONAES esta incurriendo en un abuso de autoridad o en un error por ignorancia.
En la página 3, numeral 1, Antecedentes, párrafo 4to, las reglas de operación acotan:
Las presentes Reglas de Operación dan cumplimiento a las disposiciones del Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2004, al Acuerdo por el que se expiden los criterios generales para modificaciones a las Reglas de Operación de los Programas Gubernamentales ya existentes y para la elaboración de las Reglas de Operación para el Ejercicio Fiscal 2002, vigente para el ejercicio del año 2004, en términos de lo dispuesto en el citado decreto y al Acuerdo que establece los lineamientos que deberán observar las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal para el control, la rendición de cuentas e informes y la comprobación del manejo transparente de los recursos públicos federales otorgados a fideicomisos, mandatos o contratos análogos.
A la fecha no ha habido ninguna modificación legalmente publicada que establezca este nuevo criterio.
Coincidimos en que los fondos de financiamiento vayan a los más desprotegidos, finalmente esa debería ser la prioridad, pero el respeto por el trabajo social y organizativo de iniciativa ciudadana debe ser también una premisa.
Por otro lado es menester hacer saber a la sociedad que los recursos con los que cuenta FONAES no han sido administrados eficientemente. De acuerdo al último reporte de la SHCP de fecha 9 de septiembre/07 del ejercicio presupuestal, cuyo cuadro informativo insertamos, demuestra una clara ineficiencia en la aplicación de los recursos gubernamentales, a diez meses de iniciado el nuevo gobierno, solo han liberado el 23.6% del presupuesto destinado al objeto social de la institución. El enfoque empresarial no puede ser llevado a la administración de programas sociales, en estos el ahorro no es sinónimo de eficiencia, sino de insensibilidad política.La estructura del FONAES costará al erario 427 millones en el 2007; cuando en diez meses (83% del ejercicio) solo se aplica el 23.6% del presupuesto, existe un agudo desfasamiento entre las metas y el desempeño. Para un programa cuya aplicación financiera pudiera representar 50 000 empleos: si sabemos que en la micro y pequeña empresa lo que se requiere para crear un empleo son $20 000.00 en promedio, en un lapso de crecimiento mínimo como el que atraviesa el país es un desperdicio muy costoso.
véase el cuadro: http://www.apartados.hacienda.gob.mx/clon_estadisticas/contenido/info_mensual/documentos/ces/27.xls